Encierros

A veces, nuestra dificultad para caminar en la vida tiene raíces que no hemos identificado o que no hemos enfrentado. Algunas de ellas nos acompañan desde la niñez, en nuestro proceso de crianza o en algún evento que nos marcó. Es difícil caminar por la vida sin las herramientas adecuadas para enfrentar lo que vivamos y encontremos en el camino. Es posible que consideres que por donde caminas hoy, es el único camino que tienes, que es por donde mereces o te tocó caminar. Es posible que hayas visto un camino mejor, pero te sientes inadecuado para caminar por él. En momentos de mi vida, también me sentí así. He conocido muy de cerca la depresión y la ansiedad. Sé de primera mano lo que es caer en vacíos tan profundos de los que piensas que no podrás salir nunca y buscar llenarlos con las cosas y personas equivocadas. Por eso hoy, puedo decirte que te entiendo. El dolor de las circunstancias me distraía y no me permitía ver que sí había un mejor camino. Que para caminar por él, tenía que tomar la decisión más s importante de mi vida, mirar hacia Jesús. Puedo decirte hoy, amado lector, que lo más doloroso en la vida es la ausencia de Dios en el corazón del ser humano.

En esta sección titulada "Encierros", abarcaremos el tema de los Encierros Voluntarios, que son aquellos que consciente o inconscientemente adoptamos como mecanismo de defensa ante una situación traumática o momento de crisis. Acompáñame a identificar, reconocer y accionar para salir de ellos, y ser la mejor versión de ti.



1 visualización0 comentarios