Guarda tu corazón

Actualizado: 7 sept

"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí". Salmos 51:10NTV


Es posible que te hayas ocupado de mantener un estilo de vida saludable, ejercitándote, con buena alimentación, buen descanso, compartiendo tiempo con tus seres amados y dedicando tiempo a las actividades que te gustan. Si no ha sido así en alguna o en todas estas áreas y hoy estas leyendo esto, sólo basta que decidas hacerlo; estás a tiempo de comenzar.

Ya sea que lo has hecho o que decidas hoy comenzar, es el momento de preguntarte: ¿Has guardado tu corazón? Guardar tu corazón implica que es más importante cuidar tu esencia que mantener una buena presencia. Verte bien físicamente es importante, pero, debe haber consciencia de que la presencia sin esencia carece de fundamento principal.


Guardar tu corazón, requiere mucho más que mantener un estilo de vida saludable. Envuelve apartarte del mal con todo lo que eso requiere. Conlleva no involucrarse en círculos que no aportan a tu crecimiento personal, emocional o espiritual. Requiere confiar en el Señor de todo tu corazón y no apoyarte en tu propia prudencia. Hay una alta probabilidad de que lo que en algún momento hemos considerado como prudencia, se convierta en todo lo contrario por haber confiado en nosotros mismos y dejar fuera a Dios. Cuando elijas a tus amistades, rodéate de gente que te ayude a ser una mejor persona en todas las áreas de tu vida. Es importante que sepas que hay ocasiones, en que debemos reconocer que, aunque hagamos el mejor intento, algunas personas no querrán escuchar ni cambiar, estas muy entretenidos y alejados de Dios. Recuerda que el único que salva vidas es Jesucristo. Nosotros podemos tratar de ayudar pero no somos salvadores. Lo mejor que puedes hacer y que si está dentro de tu control, es orar por esas personas.


Guarda tu corazón


Enamórate de Dios. Enamórate de la vida. Dedícate tiempo, conócete. Aprende a manejar tus emociones. No tengas prisa por enamorarte. Dedica tiempo a conocer a las personas, incluyendo a tus familiares. Crea espacios de dialogo saludable. Habla de lo que te gusta como de lo que no te gusta; hazlo con respeto a ti mismo y a las demás personas. Expresa tus sentimientos considerando los de los demás. No respondas si estas enojado, solicita tiempo para retomar la conversación en un momento donde los ánimos no estén alterados. No grites, la razón no grita, convence. Recuerda en todo momento que: "La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor". Proverbios 15:1


Sé genuino


Habla con sinceridad, sé genuino. Por ninguna razón digas mentiras. Di siempre la verdad aunque pienses que vea a doler. Vale más el dolor de la verdad que el dolor de la mentira. Demuestra tu amor con hechos y si vas a expresarlo con palabras, procura que lo que dices sea consistente con lo que hagas.


¡Sé el modelo de Cristo en esta tierra!


Sé el cambio que anhelas ver en el lugar donde vives. Si todos cambiamos de adentro hacia afuera, muy pronto tendremos un mejor país donde vivir.



Tomado del C5 Pg 39-43 del libro Entonces Dijo Dios

Autora: Lillian Magallie Cruz López


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