Erradiquemos la Violencia

"Él siente compasión por los débiles y los necesitados y los rescatará. Los redimirá de la opresión y la violencia, porque sus vidas le son preciosas". Salmos 72:13-14


Cuando la base de nuestro entorno es una familia disfuncional, donde una de las partes lo único que manifiesta es violencia y la otra sumisión, creces en un ambiente donde la confianza no es uno de las áreas de fortaleza en tu vida. Hay muchas preguntas sin contestar, sin tener a quién preguntarle.

Es probable que te identifiques con esta situación, pues existe evidencia estadística de que el cuarentay nueve porciento de los agresores, repiten patrones de su hogar de origen donde hubo violencia doméstica. Este dato es impresionante y tristemente real.


Creo firmemente, que no debemos aceptar recibir este comportamiento como uno que hemos heredado o que debamos o queramos aceptar como una transferencia de quienes, lamentablemente, no tuvieron un proceso de crianza saludable donde los referentes de amor, respeto e integridad no eran adecuados, y fue lo que aprendieron y usaron. Podemos desaprender lo que aprendimos de nuestras experiencias de vida negativas para llenarnos de experiencias de vida saludable y de bien.

El dolor de estas experiencias de la niñez y de la juventud, es una realidad, pero al mismo tiempo, si lo reconocemos y buscamos ayuda, podemos ser sanados. Es posible erradicar estos patrones de nuestro ser como individuos, de nuestros círculos familiares y de nuestra sociedad.

Cuando aprendes algo y sabes que eso no esta bien y hace daño, es tu responsabilidad buscar ayuda para sanar y para desaprender; No tienes que perpetuar lo que a ti tanto daño te. hizo o te ha hecho.

El dolor de estas experiencias de la niñez y de la juventud, es una realidad, pero al mismo tiempo, si lo reconocemos y buscamos ayuda, podemos ser sanados. Es posible erradicar esos patrones de nuestro ser como individuos, de nuestros círculos familiares y, por ende, de nuestra sociedad. Las experiencias negativas como consecuencia del maltrato en la niñez afectan nuestra habilidad para ser afectivos, para socializar y para comunicarnos. Esto afecta nuestra autoestima, creando inseguridades y temores que, sin percatarnos, nos llevan en muchos casos a la co-dependencia y relaciones no saludables.


De las primeras gestiones que debemos accionar es saber en quién está basada nuestra identidad. Hay una herencia hermosa que podemos alcanzar como hijos De Dios. Dios es nuestro Padre Eterno. Fortalecer nuestra autoestima debe ser una de nuestras más preciadas metas. Es una gestión que nos corresponde a nosotros como individuos. No depende de que haya alguien a tu lado para saber que eres valioso, importante y amado por Dios con amor eterno.


Saber quien eres en Dios, te dará el sentido de dirección para alcanzar todo lo que, en su plan, Dios diseñó para tu vida. Dios quiere que seas feliz y que estés bien. Decide ser feliz independientemente de las circunstancias. Tu felicidad depende de que aceptes que eres una hermosa creación de Dios, que su diseño para tu vida fue pensado desde antes de tu nacimiento, y que tienes propósitos asignados como hijo De Dios. Que en Él encontrarás la fortaleza para alcanzar todo lo que Dios ya de antemano separó para ti porque su pensamiento es de bien para darte un futuro y una esperanza.



Tomado del C4. Pls 24-25 del libro Entonces Dijo Dios


Disponible en Amazon

www.amazon.com/author/lillianmagallie



1 visualización0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo